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El 10 de marzo del 2002 un
tornado originado en el departamento de San José, en la localidad de Kiyú, se
desplazó hacia el este pasando por el departamento de Canelones (Joanicó,
Progreso, San Jacinto) donde tomó mayor intensidad, alcanzando una velocidad de
240 km por hora y dejando a pequeños granjeros a la deriva. Aproximadamente 1500
productores vieron devastadas sus viviendas y establecimientos productivos.
El Centro Regional Sur, centro
universitario y estación experimental de la Facultad de
Agronomía, no fue ajeno al efecto devastador del tornado y la
mayoría de sus instalaciones fueron gravemente afectadas. La
respuesta en cuanto al estado de emergencia y reconstrucción
de la estación fue rápida y concreta: alumnos del Asociación
de Estudiantes de Agronomía, sensibilizados con los hechos
ocurridos en Joanicó, se acercaron al Centro de
Estudiantes de Arquitectura en busca de alguna solución.
Es así como nace el
Proyecto Hornero. El grupo comenzó a
trabajar en mayo del 2002 buscando una respuesta para la
reconstrucción de la casa de los estudiantes en el Centro
Regional Sur, que luego apostó también a la reconstrucción de
las viviendas e instalaciones productivas de la zona afectada.
Surgió la inquietud de experimentar técnicas constructivas
alternativas, con materiales económicos y tecnologías
fácilmente apropiables, siguiendo el espíritu del CRS.
El
Proyecto Hornero está constituido por estudiantes y docentes
pertenecientes a las Facultades de Agronomía y Arquitectura de
la Universidad de la República, con el apoyo de otros
servicios universitarios, conformando un grupo único de
trabajo. En un marco de investigación-acción el proyecto
indaga en la utilización de materiales naturales de fácil
acceso y ecotecnologías de fácil implementación en un medio
rural deprimido, buscando soluciones nuevas y viables a los
problemas de calidad habitacional en dicho contexto. La
investigación conjuga además, la adecuada captación y
utilización de la energía solar y la depuración de los
efluentes sanitarios mediante un sistema natural de
tratamiento.
El eje del proyecto es la
construcción de un Prototipo Global de Experimentación (PGE)
que se ubicará en la Estación Experimental de la Facultad de
Agronomía también afectada por el tornado. El PGE será un
modelo vivo de las técnicas constructivas ensayadas y una
herramienta de vinculación y transferencia bidireccional de
conocimientos entre el saber popular y el ámbito académico. Se
busca revalorizar y enriquecer técnicas utilizadas
tradicionalmente y reafirmar su transferencia generacional. Se
entiende imprescindible la generación de este ámbito de
comunión de saberes, que permitirá la apropiación y posterior
replicabilidad de los métodos ensayados en distintas esferas.
El PGE será
utilizado como alojamiento y espacio de reunión para
estudiantes y productores de la zona. Tendrá un área
aproximada total de 270 m2 construidos. La Estación
Experimental donde se implantará el proyecto no cuenta en la
actualidad con una infraestructura similar.
El inicio de
la construcción fue en abril de 2005 y actualmente comenzaron
las jornadas de transferencia tecnológica: se busca describir
en esta ponencia el avance obtenido en la etapa de obra a mayo
de 2006 haciendo énfasis en el trabajo de transferencia y en
los resultados y problemas de la metodología propuesta.
Los Objetivos Generales
planteados son: el conocimiento, la experimentación, el rescate y la
transferencia de técnicas constructivas sustentables, la generación de un
espíritu crítico sobre la problemática de la vivienda rural, el trabajo
interdisciplinario, participativo y autogestionado. La Reivindicación de la
construcción en tierra como una técnica saludable, económica y sustentable, a
través de la acción interactiva de aprendizaje y práctica real, que permita la
conformación de un conocimiento permanente y útil.
Objetivos particulares:
1. Construcción del prototipo global de
experimentación (PEG).
2. Transferencia de las técnicas
ensayadas.
3. Sistematización de procedimientos
constructivos.
4. Monitoreo de las técnicas ensayadas.
5. Publicación y difusión de la
experiencia.
El Proyecto cuenta con el apoyo
del Consejo de la Facultad de Agronomía, el Consejo de la Facultad de
Arquitectura, la Dirección del Centro Regional Sur, la Asociación de Estudiantes
de Agronomía, el Centro de Estudiantes de Arquitectura y la Dirección General de
Arquitectura de la Universidad de la República. Desde el año 2004 y durante dos
años el proyecto cuenta con la financiación del
Programa de Desarrollo Tecnologico (PDT) Prestamo 1293/OC-UR. Desde el año
2004 Proyecto Hornero es tambien parte de la red iberoamericana
Proterra que nuclea a personas que
trabajan, investigan, forman e innovan en temas de construcción en tierra en
varios países. La
replicabilidad de este modelo permitirá reducir las pérdidas
de infraestructura del sector productivo rural, incentivar la
utilización de fuentes de energía renovables como estrategia
económica y ambiental, y el tratamiento adecuado de efluentes
como respuesta a una situación sanitaria de real emergencia.
   
En el Uruguay existe una
tradición de construcción con materiales naturales, especialmente tierra,
madera, etc, que con la incorporación de nuevos materiales en el mercado en el
siglo XX, se fueron dejando de lado y perdiendo la transferencia generacional de
la técnica. En las
últimas décadas, en países desarrollados se está tendiendo a
revalorizar y reutilizar las tecnologías que usan materiales
naturales y poco consumo energético en el proceso de
producción, construcción y posterior mantenimiento. En nuestra Universidad se ha investigado, pero ha quedado restringido
a la Regional Norte de la Facultad de
Arquitectura. Nuestra idea es ampliar las unidades académicas
que tomen la investigación, docencia, y práctica concreta a la
zona sur del país.
Sea cual sea la técnica usada,
es de destacar que se posee la misma riqueza de diseño que
cualquier técnica tradicional, y también, del mismo modo
ciertas condicionantes. Queremos, con esta propuesta, desechar
esa imagen de precariedad de una cionstrucción en tierra.
El proyecto se estructura en cuatro fases de
trabajo:
1)
investigación/exploración,
2) la
construcción del prototipo global de experimentación,
3) la
transferencia para la replicabilidad tecnológica,
4) la
sistematización de procesos y resultados, y el monitoreo
posterior.
El comienzo de cada fase no
está condicionado por la finalización de la anterior, ya que
varias de ellas se superponen y se complementan mutuamente.
FASE 1.
Investigación/Exploración
   
Constituida por:
a. El acercamiento a la problemática de la zona de Progreso.
b. La conformación del grupo de trabajo de estudiantes junto
con el docente investigador.
c. Una primera aproximación teórica y
práctica a las distintas técnicas.
Dentro de esta fase, se
comenzó con un encuentro de los estudiantes que estaban participando del
proyecto en el Centro Regional Sur, en junio del año 2002. Se concibió como una
forma de consolidación del grupo, como forma de acercamiento al lugar y a las
técnicas. Fue también una excusa para ir elaborando el programa arquitectónico
del proyecto. Una de las actividades fueron talleres de sensibilización.
También se hicieron
ensayos de
campo simples y se generó un intercambio entre las dos
disciplinas de arquitectura y agronomía. De un lado explicando
las características del suelo en el cual se va a trabajar
desde el punto de vista del agrónomo y del lado del arquitecto
que características de ese suelo son las apropiadas para la
construcción.
Como forma concreta de acercamiento al uso de la tierra como
material, se hicieron una serie de
prototipos
de varias técnicas: adobes, fajina, rollos de barro y
tierra.
Posteriormente, desde julio de
2002 hasta cominezos de 2005 se ha ido varias veces al Centro
Regional Sur para realizar tareas concretas, como ser la
construcción de un obrador, el relevamiento del terreno, la
extracción de muestras de suelo, la presentación del proyecto
ante la dirección del centro, la construcción de adobes con
una dosificación controlada, el armado de un prototipo de
techo verde y la plantación de árboles nativos. Todas estas
tareas previas al inicio de la construcción.
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FASE
2. Prototipo de Experimentación Global /PGE (Casa de Estudiantes).
   
El Proyecto se ubica en el
Centro Regional Sur, cercano al casco. El proyecto
incluye el prototipo pero también el tratamiento de las aguas negras, un plan de
forestación con árboles nativos, el uso paisajístico del tajamar, el uso de
energías alternativas como la energía solar o la energía eólica. El lugar donde
se implanta tiene un entorno muy rico, y busca afectar lo menos posible al
entorno también desde el punto de vista visual. El proyecto de la Casa de
Estudiantes cuenta con unos 300m2.
Tiene un salón de uso común de
50 m2 y una zona de dormitorios con capacidad para casi
treinta personas. También hay una zona de lectura y otra sala
destinada a una pequeña muestra permanente del proceso y de la
técnica. La fachada hacia el casco tiene un techo verde que
busca minimizar el impacto visual y genera un plano casi
continuo de césped. Actualmente el CRS carece de una
infraestructura similar.
Para la realización del
anteproyecto se manejaron diferentes condicionantes que
provenían tanto de aspectos operativos como aspectos
económicos. El uso de materiales del lugar, la construcción
con mano de obra no calificada, la poca incidencia visual del
edificio en el entorno y la dificultad para obtener fondos
marcan las decisiones en todas las etapas del proyecto. El
diseño fue elaborado por estudiantes de arquitectura en base a
un programa definido en conjunto con estudiantes de agronomía,
y asesorados en algunos aspectos técnicos por docentes de la
Facultad de Arquitectura.
El proyecto tiene dos
propuestas de cubierta, una de techo liviano con
aislación térmica de tierra y paja y otra de techo verde. Toda la
estructura será de madera y todos los muros serán construídos con distintas
técnicas de construcción en tierra (adobes, fajina, tierra alivianada con paja
y tierra alivianada con viruta). El techo verde está en una
etapa de estudio, ya que en Uruguay no hay experiencias de uso con estructura de
madera debajo. Estas imágenes son del prototipo que estamos realizando. En
muchos edificios de Alemania y Escandinavia, probaron no solo que reducen la
polución ambiental y ahorran energía de calefacción y refrigeración, sino
también que son más económicos que el techado común, cuando se tiene en cuenta
su vida útil. La vida útil de un techo
verde bien diseñado puede ser de más de 100 años. ESta cubierta será
realizada en la segunda etapa del proyecto.
A fines del 2005 y a
consecuencia de varios obstáculos administrativos, financieros
y operativos se decide dividir el prototipo en dos etapas
constructivas: la primera que incluye la zona de alojamientos
y la segunda etapa que completa el proyecto en su totalidad,
agregando el salón y la zona de servicios. Actualmente
su construcción se está realizando
en prácticas grupales, formadas por actores del medio
rural local y del académico.
Los muros
interiores de la primera etapa se están realizando en tierra
alivianada colocada apisonada en encofrado, fajina o
bahareque, bloques de tierra alivianada y paneles de tierra
alivianada, los muros exteriores se realizarán de adobe y de
tierra alivianada apisonada. Todos los cerramientos exteriores
se protegerán de la acción de la lluvia mediante elementos de
diseño como ser aleros o pavimentos, o bien mediante la
protección con impermeabilizantes naturales. A partir de
ensayos de campo, ensayos de laboratorio y la elaboración de
piezas de prueba se determinaron dosificaciones para la
elaboración de adobes y bloques de tierra alivianada. El
planteo original del proyecto era realizar todos los muros
exteriores en adobe pero ante el retraso y los obstáculos
mencionado anteriormente se sustituyeron parcialmente por
tierra alivianada ya que tienen una velocidad de ejecución
sensiblemente mayor y no requiere el área de moldeado y secado
que se necesita para elaborar adobes.
A nivel de
acondicionamientos, se comenzó a investigar el uso de plantas
emergentes para el tratamiento sanitario. Estas plantas, en su
mayoría autóctonas del Uruguay, sembradas en canales serán las
responsables de la depuración de los efluentes sanitarios. La
materia orgánica que contiene el agua entra al sistema, se
transforma en biomasa vegetal, y las condiciones en que esa
agua es devuelta al medio la hacen apta para ser utilizada en
riego o para ser reutilizada en el llenado de cisternas de
inodoros. Los sistemas naturales que se están analizando para
este proyecto son del tipo de sistema de flujo subterráneo, en
los que todo el flujo se canaliza bajo la superficie. Este
sistema será puesto a funcionar en la segunda etapa de
construcción.
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FASE 3.
Transferencia para la replicabilidad tecnológica.
Desde el año 2002 se están
realizando jornadas prácticas sobre construcción en tierra
organizadas por Proyecto Hornero en el Centro Regional Sur. A
partir de la financiación que obtuvo el Proyecto se comenzó a
trabajar en jornadas que pudieran incorporar un número
importante de personas. Estas jornadas buscan consolidar un
equipo de trabajo en obra, lo más homogéneo posible en
conocimientos teóricos y prácticos, dar difusión al proyecto y
crear una base de datos de interesados en el tema de la
construcción con materiales naturales para ser convocados a
participar de la obra.
En 2003 y
2004 se realizaron varias presentaciones del Proyecto dirigido
a distinto público: a estudiantes en Facultad de Agronomía y
Arquitectura, a productores rurales y actores del medio local
en Progreso, y entrevistas en distintos medios de prensa
escrita, radial y televisada local y nacional. Hasta el día de
hoy este recurso se sigue utilizando para dar difusión a
determinadas actividades concretas.
El espectro
de acción e investigación, desde un extremo estará alimentado
por el conocimiento científico retrovertido en técnicas, y del
otro, por el conocimiento empírico acumulado, sintetizando
ambos. En relación a los procesos se busca ser sistemático, en
forma progresiva y planificada, articulando adecuadamente
contenido y forma; generando momentos de evaluación
periódicos. Se busca usar técnicas que estimulen la
participación activa, la expresión individual y grupal y que
se comprenda que el proceso de transferencia no es una
aplicación de recetas sino un momento de reflexión para
encontrar los porque. Se considera que esto promueve la
apropiación de la experiencia y con ello, la posibilidad de
convertirla en herramienta de análisis y transformación de las
propias prácticas. Esta metodología está siendo puesta a
prueba para verificar los aciertos y errores de aquellos
enunciados teóricos.
La
transferencia de las técnicas utilizadas, apuntaba
originalmente a la replicabilidad del sistema en la
población afectada por el tornado en el año 2002. Aunque si
bien la situación de emergencia, a cuatro años, ya no existe
como tal, se mantiene esta hipótesis como método de trabajo.
Uno de los sectores al que se pretende llegar es a la
población demandante de vivienda en la zona, apoyado en la
experiencia del CRS en proyectos de extensión local.
Se está
registrando y actualizando permanentemente la base de datos de
los participantes. Analizando esta información, se puede ver
claramente que en las jornadas no hay una paridad total en la
participación de ambos géneros pero que las actividades están
permitiendo la integración de hombres y mujeres por igual a
las tareas. Se trabaja con una población relativamente joven:
la mayor parte de los participantes se ubica en el tramo de
edad de entre los 21 y 40 años.
Desde abril
de 2006, con la etapa de cimentación y estructura de madera
concluidas, las jornadas alcanzan uno de los objetivos
planteados inicialmente: la transferencia de tecnología se
produce en obra construyendo el modelo a escala 1:1, se
produce entonces el Prototipo Global de Experimentación y se
concreta el hecho de que “(...) la transferencia no se genera
una vez acabada la construcción del prototipo, sino que
comienza durante el proceso de ejecución (...)”
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FASE 4.
Sistematización de procesos y resultados, posterior monitoreo y
difusión de la experiencia.
Publicación de resultados.
Paralelamente se desarrollarán
talleres, seminarios y otro tipo de convocatorias.
La elaboración de un informe
acerca de la experiencia, entre los destinatarios y el equipo de
investigación constituye el cierre de la intervención. La transferencia no se genera una
vez acabada la construcción del prototipo, sino que comienza durante
el proceso de ejecución.
Por último queda hecha la invitación a
participar... < Volver |